Fructosa y diabetes: El consumo de bebidas azucaradas aumenta el riesgo

La glucosa, o azúcar, es la principal fuente de energía del organismo. La insulina se encarga de transportar este azúcar a las células para que pueda utilizarse como energía. Las personas con diabetes tipo 2 no sólo tienen una capacidad limitada para procesar la glucosa, sino que también suelen presentar resistencia a la insulina, lo que agrava el problema y contribuye a que los niveles de azúcar en sangre sean más elevados de lo normal. Por otra parte, su organismo puede no producir suficiente insulina para mantener adecuadamente los niveles necesarios de glucosa en las células.

La diabetes de tipo 2 puede afectar a cualquiera, aunque se manifiesta con más frecuencia en adultos y niños obesos. Si bien no existe cura para la enfermedad, puede controlarse con dieta y ejercicio. En los casos más extremos, puede ser necesaria una terapia de insulina o medicación para ayudar a mantener un equilibrio saludable de azúcar en sangre. Mantener un peso saludable también puede ayudar a controlar la forma en que el organismo procesa la glucosa. Nuevas investigaciones han descubierto que el consumo de bebidas edulcoradas con fructosa puede aumentar el riesgo de padecer diabetes de tipo 2.

Síntomas comunes de la diabetes de tipo 2Fructose and Diabetes: Drinking Sweetened Beverages Increases Risk 1

La diabetes de tipo 2 puede tardar mucho tiempo en manifestarse, por lo que es importante conocer los síntomas. Incluso cuando estos síntomas empiezan a aparecer, pueden ser tan mínimos que pueden pasar desapercibidos. Si se presenta alguno de estos síntomas con regularidad, hay que consultar al médico:

  • Sed y micción excesivas: La acumulación de azúcar sin utilizar en el riego sanguíneo obligará al sistema a extraer líquidos de los tejidos corporales. Como resultado, se sentirá como un sediento y se beberá con más frecuencia. La ingesta extra de líquidos también creará un aumento de la necesidad de orinar.
  • Hambre excesiva: Si se padece diabetes de tipo 2, se sentirá más hambre, porque las células de los órganos y los músculos no están recibiendo la energía que necesitan. En consecuencia, se necesita más alimento.
  • Pérdida de peso: Con la diabetes de tipo 2, como las células no pueden metabolizar la glucosa del cuerpo, tendrán que buscar fuentes alternativas de energía. Esto significa quemar la grasa que ya se ha almacenado en el cuerpo, lo que a menudo conduce a una pérdida de peso inexplicable.
  • Fatiga: La diabetes de tipo 2 priva a las células de la glucosa que necesitan para funcionar correctamente. Privado de azúcar, el organismo tendrá que trabajar más de la cuenta para funcionar. Esto puede hacer que el paciente se sienta cansado e irritable.
  • Problemas de visión: Cuando un alto contenido de azúcar en sangre obliga a extraer líquido de los tejidos del cuerpo, esto incluye el tejido de las lentes oculares. Como resultado, se puede experimentar visión borrosa.
  • Menor resistencia a lesiones y enfermedades: La diabetes de tipo 2 afecta a la capacidad de funcionamiento del sistema inmunitario. Esto hace que las lesiones se curen más lentamente y que se contraigan enfermedades con más facilidad.
  • Piel oscurecida: Un signo revelador de la diabetes tipo 2 es el oscurecimiento de la piel alrededor del cuello y las axilas.

¿Qué es la fructosa?

Se puede suponer que un consumo elevado de azúcar es la causa de la diabetes, simplemente porque las personas con diabetes de tipo 2 presentan un nivel elevado de azúcar en sangre. La verdad es que la diabetes de tipo 2 está causada por una serie de factores, no sólo por ingerir demasiado azúcar. Hasta hace poco, no existía ningún vínculo concreto que sugiriera que simplemente ingerir demasiado azúcar pudiera ser un factor causal en el desarrollo de la enfermedad.

Teniendo esto en cuenta, una reciente revisión científica analizó una colección de estudios para determinar qué papel desempeña realmente el azúcar en la manifestación de la diabetes tipo 2. Muchos de los estudios examinaron los efectos del azúcar añadido (fructosa) que se encuentra en los refrescos, y se llegó a la conclusión de que incluso dos raciones de refresco a la semana podían aumentar considerablemente los riesgos de padecer diabetes. De hecho, la investigación estableció que los refrescos con fructosa eran más peligrosos en este sentido que cualquier otro tipo de alimento que contuviera fructosa.

¿Por qué los refrescos y otras bebidas contienen fructosa? Antes se pensaba que la fructosa podía ser una alternativa más sana al azúcar porque se encuentra de forma natural en otros alimentos; las frutas, la miel y una selección de verduras llevan el compuesto de forma natural. Por esta razón, los fabricantes de refrescos, postres horneados y cereales empezaron a añadir el compuesto a sus productos.

¿Existe una relación entre la fructosa y la diabetes?

Esta investigación reciente descubrió que la relación entre la fructosa y la diabetes se veía influida además por el recuento de calorías del alimento. Cuando un alimento contenía fructosa y no añadía calorías, los niveles de azúcar en sangre no se veían afectados negativamente. Además, los investigadores, dirigidos por el Dr. John Sievenpiper, descubrieron que la fructosa podría beneficiar a los niveles de azúcar en sangre en determinadas circunstancias. Un ejemplo esbozado en el estudio es el consumo de frutas y zumos que contienen fructosa, pero que tienen un bajo contenido calórico.

Estos hallazgos pueden tener algo que ver con el hecho de que las frutas también aportan una alta concentración de fibra al organismo. El aumento de fibra ayuda al organismo a regular la liberación de glucosa, de modo que ésta llega más lentamente al torrente sanguíneo. Esto sugiere que la fructosa puede ser admisible para los diabéticos de tipo 2 cuando procede de una fuente nutritiva.

El Dr. Sievenpiper afirmó que los resultados permiten albergar esperanzas de que las recomendaciones dietéticas puedan cambiar para los diabéticos en un futuro próximo. Aunque se necesitan más estudios, el investigador sugirió que las personas con diabetes de tipo 2 podrían consumir alimentos que se ajusten a una proporción específica de fructosa frente a calorías.

A partir de este momento, las personas con diabetes de tipo 2 se ven obligadas a seguir una dieta mucho más restrictiva. Se les aconseja evitar todos los azúcares en la medida de lo posible. A los hombres se les aconseja limitar el consumo de azúcar a nueve cucharaditas al día, mientras que a las mujeres se les limita a seis cucharaditas diarias. Es posible que estas recomendaciones se ajusten, una vez que investigaciones adicionales estudien más de cerca cómo afecta la fructosa de distintas fuentes a los niveles de azúcar en sangre.

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