La sólida relación entre la psoriasis y la vitamina D abre nuevas opciones de tratamiento

Las personas que padecen enfermedades autoinmunes de la piel pueden encontrar nuevas esperanzas en las opciones de tratamiento, ya que una nueva investigación muestra una relación entre la psoriasis y los niveles de vitamina D.

La psoriasis es un problema cutáneo común que afecta a 125 millones de personas en todo el mundo. Esto significa que aproximadamente entre el uno y el tres por ciento de la población padece este devastador trastorno cutáneo y tiene que lidiar a diario con el dolor, el engrosamiento de la piel y las erupciones cutáneas que lo acompañan. Existen varios tratamientos para la psoriasis, pero pueden tener efectos secundarios debilitantes y no siempre funcionan. Sin embargo, las nuevas investigaciones sobre la psoriasis y la vitamina D ofrecen la esperanza de que la ingesta de una simple vitamina podría proporcionar cierto alivio para este, y posiblemente otros, trastornos autoinmunes de la piel.

¿Qué es la psoriasis?

Solid Link Between Psoriasis and Vitamin D Levels Offers Hope for New Treatment OptionsLa psoriasis es una enfermedad autoinmune en la que las células de la piel se dividen más rápidamente de lo normal, a veces más de 10 veces. Esto hace que los enfermos tengan zonas de piel enrojecida, irritada y engrosada, cubiertas de las características escamas blancas de las células cutáneas moribundas. Estas zonas de la piel son dolorosas y se inflaman durante los brotes. Además, muchas personas con psoriasis contraen infecciones en la piel lesionada e incluso padecen artritis psoriásica, una enfermedad en la que las articulaciones se ven afectadas por el rápido recambio celular que define a esta enfermedad.

Existen pocos tratamientos para la psoriasis. La mayoría de estos tratamientos son fármacos orales como la aspirina y los esteroides, que disminuyen el rápido recambio celular pero también comprometen el sistema inmunitario o causan otros efectos nocivos. Muchas personas con psoriasis pueden controlar sus síntomas, pero la cura sigue siendo difícil de encontrar.

La importancia de la vitamina D

Según una nueva investigación, los bajos niveles de vitamina D pueden ser en parte responsables de la psoriasis, y aumentar los niveles de vitamina D puede ser una cura parcial para la enfermedad. La vitamina D se conoce como la vitamina del sol porque la mayoría de la gente la produce en las células de la piel expuestas a la luz solar natural. Los habitantes de zonas con inviernos largos y oscuros son más propensos a sufrir carencias de esta vitamina y a padecer psoriasis. La vitamina D no sólo es crucial para la formación de dientes y huesos sanos, sino que también es importante para el sistema inmunológico.

No es de extrañar, pues, que la fototerapia sea una terapia popular y eficaz contra la psoriasis. Los estudios han descubierto que esta terapia de luz es incluso más eficaz para el tratamiento de este trastorno de la piel cuando se utiliza junto con una crema de vitamina D.

Psoriasis y niveles de vitamina D: Nuevas conexiones

Muchas personas que padecen psoriasis han notado que sus síntomas mejoran en los meses más cálidos, cuando reciben más luz solar. No se trata de una mera coincidencia; nuevas investigaciones sugieren que la vitamina D desempeña un papel en la modulación del sistema inmunitario. Los niveles elevados de vitamina D parecen regular a la baja los niveles de las células implicadas en el ataque autoinmune, las mismas células implicadas en la psoriasis y otras enfermedades autoinmunes. Varias de las nuevas terapias contra la psoriasis se centran en los niveles de vitamina D para reducir los síntomas de la enfermedad. De hecho, obtener suficiente vitamina D parece marcar la diferencia en lo que respecta a la psoriasis y otras enfermedades autoinmunes.

¿Cómo reconocer un déficit de vitamina D?

Cualquiera puede desarrollar una carencia de esta importante vitamina. Sin embargo, hay algunos grupos que tienen menos probabilidades de obtener la vitamina D que necesitan. Entre ellos se encuentran los lactantes y las personas mayores, que no suelen estar al aire libre tanto como las personas de otras edades. Además, las personas que viven en latitudes más altas o que no se exponen tanto a la luz solar intensa están en situación de riesgo. Aunque una zona de latitud elevada esté generalmente despejada de nubes, los rayos del sol proceden de un ángulo que los hace más débiles y menos capaces de provocar reacciones en la piel que conduzcan a la producción de vitamina D. Por último, las personas de piel más oscura tienen más probabilidades de sufrir psoriasis porque la melanina de su piel absorbe gran parte de la energía de la luz solar.

En consonancia con esta teoría, muchas personas que padecen psoriasis ven cómo sus síntomas empeoran en los meses de frío. Además, estas personas a menudo ven desaparecer su piel engrosada y escamosa después de la fototerapia. La psoriasis y los niveles de vitamina D parecen estar más relacionados de lo que jamás hubiéramos creído. ¿Podría este grave trastorno de la piel estar causado por una simple carencia vitamínica? Aunque la respuesta no sea tan sencilla, sin duda parece existir una relación entre ambas.

Si se padece psoriasis u otro trastorno cutáneo autoinmune y se cree que la causa puede ser la falta de vitamina D, existen varias formas de obtener más cantidad de esta vitamina esencial. La fototerapia y el simple hecho de pasar más tiempo al sol son una respuesta para muchos. También se pueden tomar alimentos ricos en vitamina D, como el pescado azul. Por último, hay que preguntar al médico si tomar un suplemento de vitamina D es adecuado para uno. Muchas personas de latitudes septentrionales se dan cuenta de que no pueden obtener suficiente vitamina D sin tomar un suplemento en los meses fríos. En ese caso, tomar una simple vitamina puede ser la solución a todos los problemas de piel escamosa.

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